sábado, 13 de octubre de 2012

Refrescar

Hoy solo tienes que alimentarte con mis besos,
deslumbrarte con mi mirada,
apasionarte con mi cuerpo,
amarme con tu alma y
quererme como te quiero.
 
Mañana bésame como siempre,
deséame más que antes,
ámame como nunca y
solo dime te quiero.
 
La neblina quedó en la carretera;
las lágrimas, en el olvido;
y la tristeza y el enojo, en el fondo del mar.
 
Volvamos a disfrutar de nuestros silencios,
de nuestros te quieros,
de nuestros paisajes imaginarios y
de nuestra vida real.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Descubriste que soy apasionada

Temerosa y sin mirarte
respondía a tus preguntas;
pretendiendo demostrar que todo estaba controlado.
 
Tu me estudiabas,
medias cada uno de mis movimientos;
yo te analizaba.
 
Cuando creía que la tertulia llegaba a su fin,
tus manos se deslizaron suavemente sobre mi espalda...
Intentaste abrazarme...yo trate de poner resistencia.
 
Me acercaste a ti, y opuse resistencia.
Pero tus besos iniciales que pensé alejar,
continuaron y empezé a ceder.
 
Tu me dices que mi mano también se deslizó,
yo no lo recuerdo. O quizá no lo quiero hacer.
Sería mejor para mí.
 
Esa fue la primera escena
de esta exquisita pasión y de este inolvidable amor.

martes, 24 de enero de 2012

Sucumbiendo

Cobijaste mis ilusiones, deseos y ambiciones;
mis miedos, frustraciones y adoraciones.
Me refugié en tus miradas, en tus abrazos, en tus te amos y en tus infinitas formas de amar.
Me atrapaste... y yo me dejé capturar.
Me escapé... y aunque no me dejabas salir
Al final huí.

Fin

Un corazón desgarrado, acribillado y agonizante
es capaz de seguir probando el veneno de un dolor interminable.
Un sentimiento tan pero tan profundo,
es arrancado de su tierra, en la que con tanto esmero fue sembrado.
Una sonrisa convertida en una galaxia de lágrimas,
se volvió un gesto de tristeza funeraria.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Suspiro

Bendita sea tu eterna mirada
benditos tus anhelos
bendito tu amor
bendito el destino
que quizo estemos unidos...

Empecé feliz terminé a morir...

Tuviste un delicadeza exquisita
al tenerme en tus brazos,
me contemplabas... me soñabas
me tenias frente a ti,
y era una intersección entre la realidad y la fantasía,
una pausa infinita en la eterna velocidad
de nuestras vidas.

Juntar nuestras manos,
sentir la suavidad de tu piel
que me transmitía una perfecta ternura
y una magnífica seguridad...

Eso se acabó.
Un disparo fue suficiente
para terminar con el
fabuloso cuento de hadas
creado por nosotros
y del cual me obligaste
a salir y al cual no se
si algún dia podré volver.